Una botellita de 30 ml con cuatro caras. Tocad una cara o giradla con el dedo.
En cada plato habrá una botellita de aceite de Espejo con vosotros dos en la etiqueta. Por detrás lleva un código: quien lo escanea convierte su móvil en una cámara desechable para vuestra boda.
No hay nada que instalar ni que explicar mesa por mesa. El DJ lo cuenta una vez al principio y el resto lo hace la botellita.

Se abre una invitación con vuestros nombres. Escriben cómo se llaman y empiezan.

Como un carrete: la foto no se ve al hacerla. Siete filtros, de Natural a Blanco y negro, y un minuto de vídeo para repartir en toda la noche.

Cuando se acaba, la app lo dice claro: por hoy ya está todo hecho, a disfrutar de la noche.

Las fotos se revelan cuando vosotros digáis. Si no hacéis nada, la galería se abre sola el martes 17 de noviembre a las 12:00.
Tenéis vuestra propia página. Desde la primera foto veis lo que van haciendo vuestros invitados, aunque ellos todavía no vean nada.



Vuestra página antes de la boda, las fotos llegando durante la noche y el botón para abrir la galería (las dos últimas, con una boda de ejemplo).
Con un toque, la app ordena la noche en capítulos: la tarde, la noche, la fiesta, la madrugada. Quita las fotos movidas o negras y de cada ráfaga se queda con la mejor. Después lo dejáis a vuestro gusto: mover fotos, cambiar los títulos, elegir la portada, recortar, dar luz, poner un filtro, un marco o la fecha. Los invitados lo ven como un libro y pasan las páginas con el dedo.





Las capturas usan una boda de ejemplo, la de Lucía y Jonas. Sus fotos están creadas con IA.
Todo en español y con vuestro monograma, listo para imprimir.
El tapón va cerrado con una tira de papel de 60 × 10 mm con vuestras iniciales. Se rompe al abrir la botella, así cada uno sabe que la suya está sin tocar.
Una boda de ejemplo ya terminada, con su álbum, y una cámara de prueba para hacer un par de fotos.